¿Por qué «Hardtack»?
El nombre de esta aplicación viene de una galleta. No de una imagen ni de una metáfora: una galleta de harina y agua que alimentó a las tripulaciones durante tres siglos, y de la que aún se conservan piezas intactas en varios museos.
Harina, agua y nada más
La galleta marinera es el pan horneado más simple que existe: harina, agua y a veces una pizca de sal. Sin grasa, sin levadura, sin azúcar. Se hornea largo rato a baja temperatura y sale casi completamente seca, y de ahí viene toda su conservación. Sin agua el moho no se instala, y sin grasa no hay nada que se enrancie. Para las travesías largas, algunas hornadas se cocían cuatro veces en lugar de dos y se preparaban seis meses antes de zarpar. La contrapartida cabe en una palabra, es dura. Se mojaba en café, sopa o guiso antes de comerla.
Tres siglos de raciones
La Royal Navy regula su suministro ya en 1665, y su reglamento de 1731 concede una libra por hombre y día. La marina estadounidense cuenta catorce onzas diarias en 1818. Durante la guerra civil estadounidense adopta la forma de un cuadrado de tres pulgadas de lado. La idea es mucho más antigua: las legiones romanas ya llevaban un pan seco de campaña, y en Sevilla el Gremio de Bizcocheros abastecía en el siglo XVIII a los barcos que partían hacia América.
Una palabra de la jerga marinera
En la jerga de los marineros británicos, «tack» significaba comida, así que «hard tack» era comida dura. El Oxford English Dictionary fecha su primer uso escrito en 1830. Cada idioma conservó su propia palabra: galleta marinera o galleta náutica en español, biscuit de mer en francés, ship's biscuit o pilot bread en inglés, Schiffszwieback en alemán. Las tripulaciones tenían además sus propios apodos, molar breakers o sheet iron.
Lo que queda de ella
Un museo marítimo danés expone una galleta de alrededor de 1852, considerada la más antigua conservada del mundo. El Pensacola Museum of History, en Florida, guarda piezas de la guerra civil. Y la galleta no ha salido de la cocina: el pilot bread horneado en Richmond, Virginia, sigue enviando el 98 % de su producción a Alaska, donde se come a diario.
Por qué una aplicación lleva ese nombre
Porque un inventario de la despensa tiene que durar sin que nadie lo mantenga. Hardtack funciona sin conexión y sin cuenta: tus artículos y sus fechas de caducidad se quedan en el teléfono, y no existe ningún servidor donde puedan subirse. La aplicación se compra una vez, nada se renueva y no hay nada que cancelar. Está hecha para seguir ahí dentro de diez años, como la galleta de la que toma el nombre.
Una aclaración, porque la pregunta aparece: este sitio no vende galletas ni publica ninguna receta. Hardtack es una aplicación para iPhone y Android que lleva el inventario de las reservas de un hogar, sigue las fechas de caducidad y de consumo preferente, y calcula cuántos días de autonomía tienes en realidad.
Para seguir
Todas las funciones están en la página Funciones, y las 25 preguntas más frecuentes en las FAQ. La calculadora de días de autonomía da un primer orden de magnitud directamente en el navegador, sin instalar nada.